miércoles, 12 de mayo de 2010

Existen dos tipos de deuda: La buena y la mala - 2a Parte

En el artículo ANTERIOR vimos que hay diferentes criterios para determinar si una deuda es “buena” o “mala”.

Ahora, veamos ¿qué pasa si combinamos los diferentes criterios? Estas son las posibles combinaciones que podemos formar (y algunos ejemplos):

Flujo Negativo de Dinero, Valor Decreciente

Un ejemplo de este tipo de deuda es el automóvil que tienes para tu uso personal.
El valor es decreciente porque su precio de mercado (precio al que lo podrías revender) disminuye con el tiempo.

El flujo de dinero es negativo, porque no te genera ingresos directamente y te causa gastos (mantenimiento, lavado, combustible, etc.).

Aunque se puede argumentar que tu automóvil te genera ingresos indirectamente porque lo utilizas para ir a trabajar, la forma de verlo es que si dejaras de trabajar, el automóvil por sí mismo no generaría ningún ingreso.

Flujo Negativo de Dinero, Valor Creciente

Un ejemplo de este tipo de deuda es la casa donde vives.

El valor es creciente porque su valor de mercado tiende a aumentar con el tiempo. No siempre aumenta, pero casi siempre.

El flujo de dinero es negativo, porque tampoco te genera ingresos directamente. Y de la misma forma que con el automóvil, te causa gastos de mantenimiento.

Flujo Positivo de Dinero, Valor Decreciente

Un ejemplo de este tipo de deuda sería un automóvil que compraste para que trabaje de taxi.
El valor es decreciente, porque el automóvil va perdiendo su valor. De hecho, de forma más acelerada que tu propio automóvil porque tiene un uso más fuerte.

El flujo de dinero es positivo porque —idealmente— los ingresos del taxi cubren los pagos de la deuda, gastos de mantenimiento y te dejan una ganancia.

Flujo Positivo de Dinero, Valor Creciente

Un ejemplo de este tipo de deuda sería una casa que compras para arrendarla a otra persona.
El valor es creciente, de la misma forma que con tu casa propia el flujo de dinero es positivo, porque —idealmente— los ingresos del arrendamiento cubren los pagos de la deuda, mantenimiento y te dejan una ganancia.

¿Cómo se puede aplicar esto a tu economía personal?

Viendo las posibles combinaciones, puedes notar que financieramente lo mejor es una deuda con un flujo positivo de dinero con un bien cuyo valor crezca con el tiempo.

¿Significa esto que no deberías comprar automóvil o casa? No.

Lo que significa es que deberías tener una forma de compensar los flujos negativos de las deudas “necesarias” como un automóvil o una casa.

Generalmente, estos flujos negativos son cubiertos con los ingresos de tu empleo. El problema es que los ingresos de tu empleo estarán ahí sólo mientras tengas empleo. Sin embargo, los pagos de la deuda de tu automóvil seguirán ahí, ¡aunque no lo utilices!

Lo mejor que puedes hacer antes de endeudarte es no solamente buscar formas de conseguir dinero para el pago inicial, sino buscar también formas de crear flujos positivos (aparte de tu empleo) que cubran los pagos de la deuda y que te dejen ganancias. Incluso puedes utilizar tu propio automóvil o casa para crear flujos positivos aunque tu los utilices principalmente. Podrías arrendar parte de tu casa o prestar servicio de transporte con tu propio vehículo.

Por otro lado, también es importante que prestes atención a las deudas que no tienen ni posibilidades de ganar valor con el tiempo ni de generar flujos positivos. Por lo general, este tipo de deudas se llaman “caprichos”.

Comprar un televisor nuevo difícilmente creará flujos positivos y definitivamente pierde valor con el tiempo. Financieramente, lo mejor es que ¡no te endeudes por caprichos! 

Fuente: www.enplenitud.com

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