viernes, 28 de mayo de 2010

Todo lo que hago, lo hago bien hecho

No es lo mismo ser valioso que ser famoso – dijo el padre a su hijo cuando éste le comentó su visión del futuro.

Cuál es la diferencia? – Preguntó extrañado el pequeño.

-Un hombre valioso – prosiguió el padre – es aquel que hace todas las pequeñas cosas de su vida en grande, bien hechas. Y un hombre famoso es aquel rostro o nombre que todo el mundo reconoce.

-Cuáles son esas pequeñas cosas que se pueden hacer en grande?


-Ser un gran padre, un gran esposo, un gran trabajador, un gran ciudadano del país en que hayas nacido, en pocas palabras, tratar de ser grande en todo. Y lo más importante, un hombre valioso tiene la capacidad de apreciarse y de apreciar a otros. El mediocre tiene la motivación para despreciarse y despreciar a otros.

Una empresa valiosa es aquella que está formada por gente valiosa, un país valioso es aquel que está mayoritariamente integrado por personas valiosas. Por el contrario, una empresa mediocre, está formada por hombres mediocres y un país mediocre…….

El compromiso de una familia, de una empresa y de una nación debería ser el facilitar la formación de hombres y mujeres valiosos. Crear espacios suficientes para que la gente con potencial de progreso pueda desarrollar sus habilidades y talentos y pueda llegar a convertirse en personas consistentes, responsables y de gran calidad laboral o emprendedora, así como un ser humano íntegro en el aspecto familiar y moral.

Cada ser humano que habita en el seno de una familia, empresa o nación no debe esperar sentado a que sean creados estos espacios que le permitan superarse. NO. Lo que debe hacer es intentar crear espacios para mejorar. Debe, al menos, atreverse a buscar y a transitar por el camino que lo lleve a ser mejor.

Al empezar a escalar, en ese camino que queremos transitar de cambio, debemos encontrar un modelo a seguir, de carne y hueso, alguien que nos permita estar motivados y sea digno de nuestra admiración.

Hay que trabajar en nosotros mismos para poder ser buenos modelos también para nuestros hijos. Hay que trabajar para crear y encontrar espacios para mejorar. Y sobre todo, hay que tomar la responsabilidad de nuestro desarrollo.

De nosotros mismos depende, en gran medida, nuestro futuro, nuestro progreso. NO seamos mediocres, seamos valiosos. Todo lo que hagamos, hagámoslo bien hecho.

Que tengan un feliz día.

Felipe Arteaga

Algunos segmentos son extraídos del libro: Modelos de motivación, del escritor Enrique Reig.

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