viernes, 6 de agosto de 2010

Si no miro para adentro, el mundo afuera no cambia

Por: Margot Guiovana Fuentes Barbosa

Si no me hago consciente de las semillas que llevo dentro de mi voy a seguir, creando mis propias limitaciones”.   

En realidad, en el mundo miles de personas andamos en  busca de la felicidad de encontrar ese gran secreto o fórmula mágica que nos hará felices,  sin darnos cuenta que la llevamos dentro de nosotros mismos.

No obstante por estarla buscando en el mundo exterior, nos hemos perdido la oportunidad de hallarla, al seguir dándole fuerza  a los paradigmas limitantes que nos hemos inventado.  Somos quienes le hemos puesto cerrojo a nuestros sueños, por andar queriendo encontrar en otros, lo que nos hará feliz, en lo material, en el querer tener, y en el lucir bien.  



Se nos ha olvidado,  lo  primordial,  hacer un ‘viaje al interior de nuestro mundo’  es decir trabajar en nuestro ser, en lo espiritual, para que venga lo prospero, el dinero, el éxito, el progreso, el amor, la pareja, en fin.
  
En ese mismo orden debemos romper con esas creencias  que nos impiden ver más allá. ¿Pero que son las creencias?  El coach Jorge Meléndez, en un reciente taller de’ Abundancia y Prosperidad’  al que asistí hace apenas un par de días, explicaba que  las ‘creencias’, son una “ toma de energía al que le doy poder y le doy dirección”. 

Según el Coach transformacional,  todos estamos conectados, todos nuestros pensamientos son energía y si lo enfocamos de manera positiva, obtendremos resultados favorables.  
Es decir que somos nosotros los creadores de nuestras limitaciones, cuando pensamos que no somos capaces, no lo merecemos, o no somos lo suficiente.   Más cuando en esta sociedad nos han educado por ejemplo en un sistema de recompensas, en donde para tener algo, tenemos que hacer, y donde siempre estamos esperando que nos den, en vez de dar sin esperar nada a cambio.

En esa dirección hemos perdido el verdadero foco de nuestras vidas, para encontrar la ‘abundancia y la prosperidad’.  Por lo que el primer paso para conquistar lo que buscamos en las cosas externas, es darnos el permiso de ir hacia el camino de la transformación.  Meléndez señala que la transformación empieza cuando reconocemos nuestras limitaciones  y nos hacemos responsables de lo que está presente en nuestra vida.

Así las cosas, la ‘abundancia’ definitivamente, como lo comprendí en este taller  está en nuestro ser, en lo que somos, en nuestra alma, en lo que llevamos por dentro.   “El ser, es nuestro pozo de petróleo’ dice el Coach, pero claro nos da miedo excavar para que brote, por temor a que afloren  nuestras imperfecciones, ya que es más cómodo,  mirar hacia fuera.
Entonces para adentrarnos en el mundo de la prosperidad, tenemos que aceptar la realidad de  hoy, en ser personas 'integras'  (hacer lo que decimos que vamos a hacer, especialmente cuando nadie nos está viendo) de pensamiento, palabra, de acciones, vencer la pereza, lo negativo, lo que no funciona en nuestras vidas. 
Casi siempre  hablamos en tercera persona, así nos resulta cómodo escondernos y seguir fortaleciendo nuestros miedos.   ¿Qué sucedería si le damos un giro a nuestras vidas y decidimos arriesgarnos? Nadie ha dicho que será sencillo.    
Por temor a arriesgarnos, a lanzarnos al ruedo, nos estamos perdiendo la oportunidad de crear algo nuevo en nuestras vidas.   Tal vez,  nos resulta más fácil,  quedarnos en nuestra zona de confort alimentando nuestras resistencias.
   
En otras palabras, todo lo que hemos creado en esos paradigmas del no puedo.., tengo que, no lo merezco, no soy capaz, no soy lo suficiente, es lo que nos impide ver lo abundantes que somos.
Por lo que el primer paso para comenzar a ser abundantes, es romper con todas esas creencias. ¿Quieres saber cuáles son tus creencias? Pues mira lo que prácticas en tu vida.  

Hay personas por ejemplo que dicen, es que yo soy así y no voy a cambiar. El que me quiera que me acepte como soy, eso sí de malas. Es que me deje llevar por la ira, mi orgullo no lo cedo ante nadie, para que cambiar si yo soy así, que cambien los demás, yo tengo la razón, en fin.

¿En qué área de mi vida, no estoy dando lo que tengo que dar? 

1 comentario:

  1. Felipe, por mi propia experiencia, puedo decir que cuándo una se decide a cambiar las cosas negativas que hace, empieza a vivir la vida con un color diferente, todo empieza a brillar con luz propia. Es por eso que puedo decir que el artículo que publicaste me cae como anillo al dedo.

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