viernes, 10 de septiembre de 2010

Cómo afecta mi timidez a las relaciones personales

Para relacionarse hay que hablar y para hablar hay que tener algo que decir. Las personas tímidas piensan que no tienen nada que decir, o creen que lo que dirán no es relevante, o nunca encuentran “el momento para decirlo”. Esto mas o menos resume el camino que hace el tímido subconscientemente.

Es una falsa deducción puesto que somos tantos seres humanos que cualquiera tiene algo que decir, algo para aportar y generalmente no vamos a convenciones de genios donde lo que decimos puede sonar como una idiotez.

Para empezar a vencer ese miedo podríamos enunciar que no es importante lo que se dice sino cómo se dice, mas aún cuando estamos apuntando nuestros objetivos hacia las relaciones personales.

Debo ser sincero, NO siempre es fácil. Existen casos en los que una persona nos puede bloquear y no sabemos cómo comunicarnos con ella. Para ello se debe trabajar el subconsciente, la manera que visualizamos a esa persona en nuestro interior y vernos mentalmente en un ambiente tranquilo cuando estamos cercanos a ella y sosteniendo una charla.

No hay que tener ningún temor sobre lo que se va a decir, puesto que las charlas en una reunión o una fiesta son frescas y relajadas y normalmente nadie espera que se diga algo genial. Esto nos lleva al segundo punto que es cómo expresarnos para triunfar en las relaciones personales.

Los buenos habladores seducen con sus palabras y esto los hace ocupar un alto lugar en cualquier reunión o conversación. Los buenos habladores no son aquellos que saben más sino los que de alguna manera son conscientes de su público y su estado emocional. Estar atento para saber cuándo hay que hacer un intervención es muy importante, no vaya a ser que nos pase lo de un comercial de TV en el que siempre el protagonista esta en el lugar equivocado. Saber cuándo intervenir es tan importante como saber cuándo se debe ceder la palabra.

Estar atento al momento preciso donde podamos decir algo gracioso, o reflexivo, o inteligente, pero siempre algo que el público este demandando. Repito: No importa lo que se diga sino cómo se diga; recuerden que el objetivo son las relaciones personales y no nuestra visión del mundo.

Querer arrastrar a los demás a nuestra visión de las cosas puede surtir un efecto negativo en las demás personas. (Tampoco te dejes influenciar por todo lo que escuches). Mas sencillo y concreto para aprender a relacionarse es flotar en la conversación hasta encontrar el momento de decir algo y luego llevar la charla adelante.

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