viernes, 24 de septiembre de 2010

Ordena tu consumo y gasta menos

Por: María Eugenia Hassan

Hacer un recorte a tu presupuesto no significa que debas sacrificar todos y cada uno de tus gastos; los expertos recomiendan disminuir la frecuencia o trasladar compras en lugar de cortarlos de tajo.

Para gastar mejor, lo primero que debes saber es precisamente a dónde se va el dinero que con tanto esfuerzo ganaste en la oficina, así que para redistribuir tu consumo y además ahorrar deberás comenzar por ordenar tus finanzas.
Los especialistas en finanzas personales recomiendan iniciar un diagnóstico, para saber en dónde estás parado. El fin de este ejercicio no es "meter tijera" a todos y cada uno de tus gastos, pero sí hallar dónde están menos aprovechados tus recursos.

El 60% de los compradores en México recortará gastos en su consumo durante este año para enfrentar la incertidumbre económica, según un estudio de TNS Global, así que es un buen momento para iniciar con el reajuste financiero.

"Para el diagnóstico hay que hacer un presupuesto y determinar los ingresos, cómo se gastan, si hay inversiones y finalmente buscar formas de aumentar la entrada de dinero en el corto, mediano y largo plazo", dice el experto en finanzas personales, Salvador Tamayo.

Para que esto funcione es necesario tomar en cuenta los gastos fijos y los variables, además de contemplar las deudas.

Una vez que sabes a dónde se está yendo tu dinero, es hora de analizar las opciones que tienes a tu alcance para optimizar el gasto y convertirte en un consumidor inteligente.

Los rubros donde generalmente se recomienda empezar a recortar presupuesto es en la diversión, los llamados "lujos" y los gastos hormiga, o sea todas las pequeñas cantidades que al sumarse forman grandes montos, como cigarros, café, refresco, etc.

Aunque estas categorías sean las más populares para iniciar con el recorte, la verdad es que esto varía dependiendo de la situación particular de cada persona, asegura la especialista de la Universidad Panamericana (UP), Cecilia Meade.

Este ejercicio es muy subjetivo, ya que en algunos casos es necesario bajar el consumo en ropa o zapatos, por ejemplo; pero si el uso de vestimenta formal es un requerimiento en tu oficina o deseas aspirar a un mejor puesto, adquirir un nuevo guardarropa es definitivamente una inversión.

Si no tienes dinero para ello observa las categorías donde sí puedas permitirte disminuir gastos, como las salidas al cine, cambiar algunas marcas de productos por otras que sean más baratas o comparar precios entre los proveedores de servicios para hallar una opción más completa.

"También hay que tomar en cuenta que el ahorro no significa no gastar o elegir lo más barato (...), en el caso de servicios por ejemplo la mejor inversión es elegir a un proveedor que te dé mejor servicio y buenas garantías", dice la contadora Juana Aguilar.

Otro paso fundamental es contemplar las deudas y eliminarlas a través de un programa para acelerar el pago.
Recuerda que tu nivel de endeudamiento no puede sobrepasar el 30% de tus ingresos totales.

Además de eliminar compras en categorías que puedan ser sustituidas o trasladadas (reparar ropa o calzado, comer en casa, pintarse el cabello en el hogar, espaciar las salidas), es fundamental que asumir un compromiso para controlar los hábitos de compra, señala el psicólogo Victor Muriedas.

"Una de las cosas más difíciles es tener auto control y evitar correr a gastar en cuanto se recibe el dinero de la quincena (...), hasta que no seamos capaces de cambiar este hábito por el del ahorro será muy difícil tener una estabilidad financiera", asegura.

En cuanto al ahorro, los mexicanos creen que para iniciar deben tener una fuerte cantidad de dinero o que deben hacer grandes sacrificios. El 45% piensa que dada la situación económica actual no podrá ahorrar ningún dinero en 2010, según TNS Global.

Para esta "misión imposible" los especialistas recomiendan una vez más identificar tus gastos mensuales, y destinar la mitad de dinero ahorrado en recortes a un fondo o un instrumento bancario.
Dejarlo en el cochinito o guardarlo debajo del colchón no es buena idea, ya que no genera rendimientos y pierde poder adquisitivo.

Para que veas que sí se puede recortar sin sacrificar totalmente tu estilo de vida, te enlistamos algunas de las estrategias más comunes de los compradores para ajustar su presupuesto según un análisis de 2009 de Nielsen sobre la confianza del consumidor:
  • Comprar ropa nueva con menor frecuencia: 49%
  • Ahorrar en gas y electricidad: 49%
  • Disminuir el entretenimiento fuera de casa: 47%
  • No actualizar los productos tecnológicos de forma tan constante: 40%
  • Comprar menos comida para llevar 39%

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