jueves, 10 de marzo de 2011

Que esta creencia sobre el dinero no marque tu vida

Por muchos años fui uno de los que creí que las personas con dinero eran malas y que los pobres eran buenos.


Por supuesto. Asistiendo  a la iglesia y escuchando refranes como "de los pobres será el reino de los cielos" y "más fácil entra un pobre en el reino de Dios que un rico por el ojo de una aguja" mi subconsciente me decía que si yo era pobre estaba bien.


Después de todo, todos hemos escuchado historias de judíos que explotan a los trabajadores y que es la única manera de tener dinero, ¿verdad?


No fue hasta mucho tiempo después que a través de libros y contactos personales me enteré--probablemente como tú lo estás haciendo--que la referida alusión al ojo de la aguja fue sacada de contexto por el beneficio del locutor.


Esto es lo que ocurrió.


En tiempos inmemoriales las ciudades eran protegidas por altas paredes que la resguardaban de invasiones de bandas armadas. 


Los centinelas, al percibir desde las torres que un gran grupo de hombres armados se estaban acercando, sonaban la alarma y las puertas eran cerradas herméticamente para proteger a la ciudad y los ciudadanos.


Esto funcionaba muy bien durante el día, pero por la noche, cuando la visibilidad era cero, no había manera de ver quien se acercaba. 


Es por esa razón que las puertas se cerraban cuando caía la noche y permanecían así hasta el día siguiente.


Estas ciudades tenían una puerta lateral que permitía entrar a la ciudad en horas de la noche y solo hasta determinada hora, cuando la población aun estaba despierta. 


Esta era una puerta angosta y baja que permitía a una sola persona pasar y entrar en la ciudad después de que las puertas principales eran selladas.


 ¿Y que forma tenía esta puerta lateral?


Exacto, la puerta tenía la forma del ojo de una aguja. De allí el nombre "El ojo de la aguja"


Esto permitía a aquellos que venían a pie entrar al resguardo de la ciudad, inclusive de noche, siempre y cuando cupiera por el ojo de la aguja.


La mayoría de las personas no tenían bienes así es que esto no era una gran incomodidad. 


¿Pero que ocurría con los ricos que tenían camellos y eran dueños de caravanas? 


Simple, ellos no podían pasar por el ojo de la aguja. Si querían entrar en la ciudad, tenían que dejar el camello y las carretas afuera. Lo que era casi una garantía que los bienes materiales desaparecerían en la noche.


Los ricos nunca pasaban por el "Ojo de la aguja". Solo los pobres.


Como vemos, un hecho perfectamente racional es tergiversado y reacomodado para ejemplificar acciones, doctrinas y actitudes que de otra manera fueran inaceptables y ridículas. Pero efectivas para producir un mejor efecto emocional en beneficio del que cuenta la historia.


Lo que me trae al motivo de este mensaje. 


Tu presente condición financiera es producto de las ideas y pensamientos que tienes acerca del dinero. 


Si tus creencias son incorrectas y parcialmente negativas, está comprobado que tu sabotearas inconscientemente todos tus esfuerzos de hacer y acumular dinero.


Esto es conocido y comprobado por la personas de más éxito a través de la historia. Este es el mensaje principal de la película y el libro "El Secreto".


Amigo (a), si hasta ahora has dedicado una gran parte de tu vida a tratar de hacer dinero y te has encontrado saboteando tu éxito financiero una y otra vez y si quieres--de una vez por todas--eliminar tus creencias negativas y subconscientes acerca del dinero,  te invito a que reconsideres la creencia de que si eres rico eres una mala persona. 


El dinero es neutral. Hace mejor a una buena persona y peor a la mala.

Por: Nelson Mendez

2 comentarios:

  1. Tiene toda la razón! Creo que todas las personas pueden llegar a tener dinero y posesiones materiales sin dejar de lado su amor a Dios. Lo importante es cerrar las puertas a conceptos inculcados en el pasado y que bloquean nuestros pensamientos de éxito.

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  2. Completamente de acuerdo contigo Mary. Muchas gracias por tu comentario.

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