viernes, 10 de junio de 2011

Superación Personal: Qué debes saber sobre las deudas?

Cuando hablamos de endeudamiento nos referimos al acto de recibir dinero y crédito por parte de una entidad financiera o persona, con el fin de conseguir recursos y medios de pago para destinarlos a la adquisición de bienes y servicios. De esta manera quien recibe el préstamo se ve obligado a devolver la cantidad solicitada en el tiempo o plazo definido según las condiciones.

Tipos de deudas

Deudas de inversión:

Son aquellas en las que utilizamos los recursos recibidos para adquirir bienes que mantienen o incrementan su valor en el largo plazo, o que pueden producir renta a través del tiempo; préstamos para adquirir propiedades inmobiliarias, los préstamos para instalar negocios propios y los créditos educativos.

Deudas de consumo:

Son aquellas en las que utilizamos los recursos recibidos para adquirir bienes que pierden valor a través del tiempo y que no producen renta; como por ejemplo los préstamos para vacaciones, vehículos, ropa, entre otros.
 
Endeudarse debe hacerse con responsabilidad
 
Al tomar la decisión de endeudarnos, debemos hacerlo siempre con mucha responsabilidad, pues así podremos beneficiarnos económicamente al adquirir los bienes y servicios que necesitamos para mejorar nuestra calidad de vida, de lo contrario, podremos sufrir angustias, sanciones, pérdidas económicas y materiales. ¿Sin embargo, cuándo es el momento propicio para endeudarnos? A continuación te damos algunos consejos que pueden ser útiles antes de adquirir un crédito:
 
 ¿Cuándo una deuda es buena? ‎
 
 Tiene más sentido endeudarse para adquirir bienes o servicios que puedan:

1.     Aumentar su valor con el paso del tiempo.

2.     Generar ingresos o reducir gastos durante la vida del préstamo.

3.     Resultar necesarios, pero que no se podrían pagar en efectivo sin liquidar los ahorros u otras inversiones.

En todos los casos, consulte el presupuesto y no asuma ninguna deuda si no puede cumplir con las cuotas.
                                                                  
 ¿Cuándo una deuda es “mala?” ‎
                                                              
 Las deudas "malas" incluyen todas las que se contraen para adquirir bienes que no necesitamos o que no podemos permitirnos en un momento determinado.

 También se considera una práctica muy negativa utilizar préstamos de consumo cuyos plazos de amortización sean superiores a la vida del producto financiado ¿Quién quiere tener que seguir pagando unas vacaciones dos años después de disfrutarlas? Para gastos que se consuman rápidamente siempre es preferible ahorrar hasta poder pagarlos en efectivo.
                                                                     
 ¿Cuándo una deuda es “muy mala?” ‎
                                                          
 Las peores deudas son las que tienen una tasa de interés anual muy elevada.

Por eso, antes de endeudarse por una nueva adquisición, consulte su presupuesto, calcule cuánto van a suponer al mes los gastos adicionales del reembolso del préstamo o crédito, más los intereses.

Un ejercicio que le puede ayudar a tomar la decisión de endeudarse es contestar las siguientes preguntas:

  • ¿Lo necesita?
  • ¿Lo necesita ahora o podría esperar hasta poder pagarlo en efectivo?
  • ¿Cuánto más le va a costar comprarlo con crédito que si utilizara efectivo?
  • ¿Puede permitirse los pagos mensuales?
  • ¿Qué otras cosas tendrá que sacrificar para poder pagar las cuotas mensuales?
  • ¿Qué Tasa de interés anual le cobran? ¿Podría conseguir condiciones mejores?
  • ¿Cuánto supone el costo total?  
  • ¿Cuánto subirán las cuotas mensuales si suben la tasa de interés?
 
 ¿Por qué en algunas ocasiones nos endeudamos tanto?

 1. Por usar desordenadamente los ingresos familiares: las compras que se realizan sin planificación, la mayoría de ocasiones no  tienen una lista de necesidades ni prioridades, es decir, que se realizan al azar.

 2. Por comprar bienes de manera impulsiva: muchas compras se realizan sin razonar su servicio y utilidad, compramos por  impulso, gastando el dinero en cosas que ya tenemos o que sólo satisfacen anhelos superficiales.

 3. Por el consumismo y envidia: cuántas personas se dejan llevar por el consumismo absorbente, o el pecado de la envidia. No desean quedarse atrás de los demás. Decimos a veces... "si otro tiene tal o cual cosa, yo también debo tenerlo"

 4. Por la falta de un presupuesto familiar único: una gran cantidad de familias manejan los ingresos familiares de manera unilateral, por lo tanto cada uno gasta y se endeuda por su cuenta sin consultar con su cónyuge, no tienen objetivos comunes y de esta manera se vuelve incontrolable el manejo de las finanzas.

 5. Por no esperar el tiempo adecuado: está bien desear conseguir cosas, pero está mal comprar un bien cuando tu capacidad económica no te lo permite. El apuro nos lleva a obtener o adquirir cosas en el momento inadecuado.


Fuente: Bancolombia

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