jueves, 1 de septiembre de 2011

Superación Personal - La oficina de cambios


Por: Felipe Arteaga

En casi todos los almacenes de cadena o por departamentos, cuando tú compras un artículo y éste sale defectuoso te diriges a una oficina, haces el reclamo y te lo cambian. Si compras una prenda de vestir, aunque no todas para ser exacto, si después de que te lo mediste en tu casa no te gustó o no te sirvió, te diriges a esa misma oficina y te hacen el cambio del artículo.  Esta es denominada en casi todas partes, “La Oficina de Cambios”.

Es, a mi modo de ver, un excelente servicio dirigido a la satisfacción de los clientes.  Te imaginas donde todo en la vida fuera así? Veamos algunos casos.

Yo no estoy contento con que mi jefe me grite y me trate mal delante de otros empleados, entonces voy a la oficina de cambios y digo que me lo cambien.

Yo no estoy contento porque en mi trabajo no me pagan la cantidad de dinero que yo quiero, entonces voy a la oficina de cambios y digo que me cambien el empleo por uno mejor remunerado.

Mi matrimonio no resultó tan bueno como yo pensaba, mi hijo no es tan buen estudiante como yo quisiera, mis padres no tienen suficiente dinero para regalarme lo que yo quiera, no me alcanza el dinero para estudiar en una universidad en otro país, la casa que tengo no me gusta porque no está en el mejor vecindario, etc., etc., etc.

Para todo ello existe una solución: Me dirijo a la oficina de cambios y ya, que me lo cambien todo. Fácil, no?

Lamentablemente amigos, la vida no es así. La vida está compuesta por un conjunto de sentimientos, de alegrías, de tristezas, de sufrimientos, de fracasos, de éxitos.  Y a todos y cada uno de ellos debemos adaptarnos, afrontarlos y salir adelante por nuestros propios medios. Está bien que en ocasiones contamos con la ayuda de alguien más, pero no es el común denominador.

En la mayoría de los casos dependemos de nosotros mismos para cambiar una situación por la que estemos atravesando. No todo es color de rosa, pero tampoco todo es negro en la vida. Dice un refrán: No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Yo digo siempre que Nada es Eterno, ni siquiera el sufrimiento.

Si estás atravesando por un mal momento, construye tu propia oficina de cambios y haz algo por alterar esa situación. No esperes a que los demás hagan lo que te corresponde, sé tú mismo, empieza a generar tu cambio interior, empieza a ver la vida con más alegría, a disfrutar de cosas más pequeñas, a ponerte metas claras, alcanzables y realízalas una a una.  Ojo, todas las metas que te propongas son válidas. Pero asegúrate de hacer las cosas de manera que puedas alcanzarlas, paso a paso llegamos muy lejos.

Espero que sea exitosa tu propia oficina de cambios.

Que tengas un maravilloso día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario