viernes, 3 de febrero de 2012

Superación Personal - Yo quiero ser un pendejo

Por: Felipe Arteaga

En una ocasión, le pregunta la profesora a los alumnos: Niños, que quieren ser cuando grandes?

El primero en contestar fue Jaimito: Yo quiero ser un aviador. La siguiente en responder fue Laurita: Yo quiero ser doctora. El último que contestó fue Juanito y comentó: Yo quiero ser un pendejo. A lo que obviamente la profesora exclamó asombrada: “ Como así? Y porque quieres ser un pendejo?”. Juanito le responde con señas de firmeza: Profesora, es que cuando salgo con mi padre, siempre lo oigo decir: “ Mira que carro tiene ese pendejo, mira que casa tiene ese pendejo…..”.


Ese por supuesto es un cuento que escuché desde hace muchos años, pero me trae a la mente, especialmente después de haber tomado algunas decisiones en mi vida, de que: “Yo quiero ser ese pendejo”. Yo quiero ese carro, yo quiero esa casa, yo quiero esto, yo quiero aquello.

Lo primero que me propuse hace varios años es que yo quería ser feliz. Afortunadamente, repito, después de haber tomado varias decisiones en mi vida, ahora lo soy, y no lo digo porque haya alcanzado a conseguir aún lo que me he propuesto, sino como varias veces lo he mencionado, ser feliz es una decisión y yo la tomé hace algún tiempo. Para ello, le pedí a Dios que me permita ser un muy buen ejemplo de vida para mi hijo, y que no permitiera que para alcanzar la felicidad, yo afectara a algún otro ser humano. Que me permitiera ser feliz recorriendo un camino justo.

En segundo lugar, me propuse que quería conseguir algunas cosas para hacer mi vida más grata, que me permitieran disfrutar mejor mi felicidad, algunas de ellas son artículos materiales por supuesto. Otros tienen que ver con mi personalidad, como eliminar la timidez que tanto me afecta cuando hablo con una mujer. Esto último no ha sido nada fácil. De hecho, es un proceso demasiado lento para mi gusto.

En alguna ocasión escuché en una conferencia de Miguel Ángel Cornejo, que existen dos tipos de personas: Las que esperan a que las cosas sucedan y las que hacen que las cosas sucedan. Adivinen: Cuando me propuse a ser ese “pendejo”, opté por ser parte del segundo grupo de personas. Opté por hacer que las cosas sucedan.

Empecé entonces a aprender. Oigan bien: Empecé a Aprender. Es verdad, yo no sabía en qué abismo de conocimiento me encontraba hasta que comencé a leer sobre cómo yo puedo alcanzar lo que me propongo. Cuando leía y leía sobre Superación Personal, más me daba cuenta de que había estado dilapidando mi tiempo y mi personalidad en asuntos sin importancia. Fue entonces cuando empecé a apreciarme a mí mismo y mi vida empezó a cambiar. Esto me parece fundamental repetirlo: Empecé a apreciarme a mí mismo.

Cuando te aprecias a ti mismo comprendes que puedes alcanzar muchas de las cosas que te propones, comienzas a ver la vida desde otras perspectivas, a ver oportunidades donde no las encontrabas, en fin, se te abre un portafolio de opciones dirigidas a convertirte en una persona especial, a ser exitoso en tus propósitos.

Como parte vital de ese proceso, considero que debes limpiar tu corazón, ser una persona honesta, justa y tolerante. Vaya que si en eso último no me ha dado dificultad. Ese para mí, ha sido un camino laborioso pero indispensable si quiero alcanzar el éxito.

Mírate en un espejo, aprecia tu cuerpo y tu espíritu. Dile a tu propio ser: “Yo quiero ser ese pendejo, yo quiero mejorar mi vida en todos los aspectos: económico, laboral, familiar, etc. Yo puedo hacerlo y voy a empezar ya mismo”.

Que tengas un maravilloso día.

9 comentarios:

  1. Maravilloso, conmovedor y iluminadoramente, cierto, querido Felipe. Leerte en esta nota, ha sido uno de mis mayores placeres, como persona que se rige por tus mismas reglas (por decirles de alguna forma), y como Coach Ontológico por el desarrollo personal que las mismas muestran. Te felicito de corazón, amigo. Si me permites unas palabras como profesional del Coaching, asistente de vidas humanas para que alcancen su mayor potencial, estás por un muy buen camino. Tu expresión fue como leer una anécdota, ejemplo o historia que siempre uso como metafora en mis posts. Felicitaciones, amigo. Me conmoviste con tu sencillez y honestida, quizás por yo también soy de los que se han propuesto ser feliz, independientemente de los retos de la vida. Un placer

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    1. Gracias Rita por tan motivador comentario, especialmente viniendo de una profesional como tú.

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  2. Excelente Felipe, nuestro subconsciente, que es en dónde están los paradigmas que nos mueven, se han ido nutriendo de todo lo que hemos ido escuchando, esas historias escuchadas a nuestros padres son claves, pasados los años nos vamos acordando de ellas y nos damos cuenta cuánto han podido influir, positiva o negativamente, en nuestro carácter.

    P.D.
    Pendejo en el Perú significa sinvergüenza,... cosas de nuestro idioma.

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    1. Expreso mis disculpas por el tema del idioma. Pendejo en mi país es como un mediocre, medio bobo, etc.

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  3. Hola Felipe
    Qué buena historia la de Juanito y cómo se asemeja mucho a cada uno de nosotros de alguna manera. Muchas veces deseamos las cosas que otros tienen pero no trabajamos para alcanzarlas, lo único que se hace es crear esa "envidia sana" como dicen algunos que en sí no nos ayuda en nada...acá la clave es la acción y la perseverancia. Te felicito por todo lo que estás logrando y sé que llegarás a donde te propongas...como yo lo estoy haciendo...pasito a paso...pero siempre hacia adelante.

    Un fuerte abrazo
    César

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  4. Excelente Felipe, que buena historia, la realidad de las cosas es que cuando uno empieza a tomar las riendas de su vida es cuando la dirige siempre a buen puerto. Exitos.

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  5. Excelente mensaje Felipe, muy importante apreciarnos para poder apreciar nuestra vida y lograr nuestros objetivos.
    Gracias por compartir tu pensamiento con nosotros.
    Saludos.

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  6. Hola Felipe muy bueno el cuento de Jaimito, como bien mencionas hay solo dos grupos los que esperan que las cosas sucedan y los que hacen que las cosas sucedan, el segundo grupo es el de las personas que luchan por lograr sus objetivos hasta lograrlos y ese el camino correcto para llevar una vida correcta, saludos que estés super bien.

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  7. Hola, Felipe:

    Yo me encuentro transitando ese camino, especialmente desde que trabajo en internet y es algo que realmente me gusta mucho.
    A veces, cuando alguien me brinda un elogio o me dice que lo estoy haciendo bien, me siento reconfortada, pero en realidad, si confiamos en nosotros mismos, no necesitamos la aprobación de los demás.
    Son cambios muy importantes, en los cuales debemos respetar nuestro tiempo interior.
    Felicitaciones por este excelente artículo.

    Un abrazo afectuoso de Iris

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