viernes, 10 de julio de 2015

Superación personal - Una Sonrisa cambió mi día

Por: Felipe Arteaga


La vida cotidiana está llena de altibajos cuando de estados de ánimo se habla. Quien no ha tenido un mal día?

La semana pasada tuve uno de esos días en los que uno se pregunta: Será que dormí mal? Tengo un no sé qué que me tiene como apagado; el ánimo hoy no es el mejor, en fin, fue un día en el que amanecí como apagado.


Salí de mi casa en mi motocicleta y al pasar por un parque de mi ciudad en el que los niños pasan a través de una pared de agua (Unos chorros de agua que caen desde una estructura elevada), no pude evitar parar a ver un niño jugar de manera hilarante con su padre atravesando la pared y haciendo que su padre se mojara como él. El ímpetu y la alegría que ese niño desbordaba cambió por completo mi perspectiva de ese día.

Al pasar las horas analicé el día y agradecí que ese niño hubiera estado ahí para alegrarme el momento y sacarme una sonrisa.

Pensé que todos llevamos un niño adentro y que debemos pasar por esa pared de vez en cuando, así sea en forma imaginaria. Visualizar ese momento, un espacio, un lugar, algo que nos recuerde que aunque no todos los días son brillantes, la oscuridad no necesariamente tiene que opacar nuestros camino por esta vida.

La risa de ese niño con su padre me llevó a escribir este artículo con el fin de extender a ustedes la invitación a buscar un espacio para reír, contar un cuento, disfrutar de pequeños detalles y momentos que nos proporcionen esa alegría que necesitamos para cambiar  la rutina de vivir.

Ríe, pasea, juega, baila, come, lee, asiste a un concierto, un teatro, camina, vive, ama. Busca una pasión. No es imposible y verás la recompensa.


Te deseo un maravilloso día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario